Miguel Angel's profileLos despojosBlogListsNetwork Tools Help
    August 23

    La Comedia del Dolor

    Es la comedia, Augusto, es la comedia que representamos ante nosotros mismos, en lo que se llama el foro interno, en el tablado de la conciencia, haciendo a la vez de cómicos y de espectadores. Y en la escena del dolor representamos el dolor y nos parece un desentono el que de repente nos entre ganas de reír entonces. Y es cuando más ganas nos da de ello. ¡Comedia, comedia el dolor!

    Miguel de Unamuno en Niebla

     

     

    Por un nstante nada importaba el dolor, ni la soledad, ni el que esas palabras en su vaguedad me englobaran por completo… nada importaban los amargos poemas de Baudelaire ni los destrozados de Vallejo. Nada importaban las sentencias de Cioran ni los paisajes desdibujados de la ciudad cuando llovizna. No importaban las gotas en los cristales como lágrimas, ni la brisa mojada, ni el recuerdo de tanta musica en las entrañas. No importaban los Hermanos Karamazov ni los libros de Sábato. No importaba el verso de Whitman desmoronándose al pensar en Sastre y en Camus, al pensar en Khayyam sin poder despertar. No importaba el consuelo de Niezsche, tantas veces o las tantas paredes que lo encerraron ni el encerrado canto de ángeles en su cabeza. No importaba siquiera la oscuridad conquistada en los párpados apretados. No importaba la noche de bordes imprecisos y por lo tanto ilimitados.

    No importaba toda la tristeza evocada de golpe al hojear todos mis poemas amargados, no importaba siquiera la sed de destinos entretejida en mis intuidas cartas pidiendo rescate.

    No importaba la vanidad y la vergüenza de no llegar a ninguna parte y seguir caminando.

    No importaba el ser el eco estridente de tanta desdicha y no ser ni el rumor de un talento o de una oscura sabiduría. No importaba nada. Ni los silencios, ni las ausencias, ni la más clara noción de abismos que se inscribe en mi propia ausencia, mi propio silencio.

    Solo importaba una mano --mi mano-- palpando mis entrañas, y los huecos que no encontraba, en esa mañana de agosto, y solo importaba mirar a través de la lluvia, a traves de la niebla y de la comedia. Nada importaba, sino yo y la piezas y mañana. Solo importaba esa mano, mi mano, y una hoja en blanco que se llenaba.